Jardines de La Santa, Totana
Hay bodas que se fotografían y hay bodas que se viven.
La de Andrea y David en Jardines de La Santa, Totana, fue de las segundas.
Ella llegó desde Burgos y él desde Murcia para celebrar junto a sus amigos y familiares una boda civil en uno de los escenarios más especiales de la Región de Murcia: La Santa de Totana, en plena Sierra Espuña.
Una boda con una ceremonia emocionante, una decoración espectacular, gastronomía, música, sorpresas, neones, performances y una fiesta que terminó convirtiendo la noche en un auténtico espectáculo.
Pero antes de todo eso, hubo emoción.

Una ceremonia civil llena de emoción en La Santa de Totana
La ceremonia se celebró en los propios Jardines de La Santa, rodeados de naturaleza y acompañados por las personas que realmente importaban.
Andrea y David consiguieron crear una ceremonia muy suya, cercana y tremendamente emotiva. De esas en las que las palabras dejan de ser simplemente palabras y empiezan a tocar algo mucho más profundo.
Hubo risas, lágrimas, abrazos y miradas.
Y hubo momentos en los que era imposible no emocionarse.
Porque una boda no debería ser únicamente bonita.
Debería sentirse.
Y la boda de Andrea y David se sintió muchísimo.

Una boda cuidada hasta el último detalle
Detrás de una celebración así hay muchas horas de trabajo, planificación y creatividad.
La organización y coordinación de la boda estuvo en manos de Eva, de Una Tiquismiquis, encargándose de dar forma a todas las ideas y conseguir que cada parte de la celebración tuviera sentido.
La parte floral corrió a cargo de Emy, aportando color, personalidad y una decoración que consiguió transformar los espacios de Jardines de La Santa.
Los neones, la iluminación y los diferentes ambientes hicieron que la finca cambiara completamente a medida que avanzaba el día.
Cada rincón tenía algo que contar.
Y cada momento parecía estar pensado para que los invitados no fueran simplemente espectadores, sino parte de la fiesta.
Andrea y David: personalidad también en sus looks
Andrea eligió un espectacular diseño de Manu García Costura, mientras que David apostó por un traje de Benavent, de Alicante.
Dos estilos diferentes que encajaban perfectamente con ellos.
Porque una de las cosas que más me gustan de fotografiar bodas es cuando los novios no intentan copiar una boda que han visto en Instagram.
Cuando simplemente hacen que su boda sea suya.
Y eso se nota.
En la ropa, en la decoración, en la música, en la forma de celebrar y, sobre todo, en cómo se relacionan con las personas que tienen alrededor.

Gastronomía, música y muchas sorpresas
Si algo tuvo esta boda fue ritmo.
Durante la celebración hubo infinidad de puestos de comida, diferentes propuestas gastronómicas, música y numerosas sorpresas para los invitados.
La boda fue evolucionando durante todo el día.
De la emoción de la ceremonia a las conversaciones alrededor de las mesas.
De ahí a la música.
Y poco a poco, sin que nadie quisiera que terminara, llegó la noche.
Y entonces empezó otra boda.

Worlds of Wonder y MS Events una fiesta a otro nivel
La noche llegó con Worlds of Wonder y Events MS, y la fiesta subió varios niveles de golpe.
La energía era la de un concierto.
Luces, música, invitados entregados y una puesta en escena que hizo que la pista se convirtiera en el centro absoluto de todo.
Una de esas fiestas en las que pasan tantas cosas a la vez que como fotógrafo tienes que estar constantemente preparado para lo inesperado.
Y todavía quedaba una última sorpresa.

Jauja: color, espectáculo y performances
La llegada de Jauja espectáculos puso la guinda.
Performances, color, espectáculo y una puesta en escena llena de energía hicieron que la fiesta terminara siendo exactamente como debía terminar una boda como esta:
a lo grande.
No hubo simplemente una pista de baile.
Hubo un espectáculo.
Y hubo invitados completamente entregados.
De esos momentos en los que dejas de mirar el reloj y simplemente intentas estar preparado para todo lo que está ocurriendo delante de tu cámara.

Fotografiar una boda es contar todo lo que pasó
Para mí, fotografiar una boda no consiste en hacer una colección de fotografías bonitas.
Consiste en contar una historia.
La historia de una lágrima que aparece durante una ceremonia.
De una mirada que dura apenas un segundo.
De un padre emocionándose.
De unos amigos que se vuelven locos en la pista.
De una pareja que, en mitad de todo el ruido, encuentra un segundo para mirarse.
De esos momentos que nadie había planeado y que probablemente nadie volverá a repetir.
Por eso trabajo personalmente cada boda que fotografío.
Yo estoy allí para fotografiarla y yo mismo realizo la edición de todo el reportaje.
Desde la primera fotografía hasta la última, todo nace de la misma mirada, del mismo concepto y de la misma manera de entender una boda.
Porque para mí no se trata simplemente de entregar fotografías.
Quiero que dentro de diez, veinte o treinta años Andrea y David puedan volver a verlas y sentir lo mismo.
Que puedan decir:
“Estuvo Javi en nuestra boda.”
Y que eso sea suficiente.

Fotógrafo de bodas en Jardines de La Santa, Totana
Celebrar una boda en Jardines de La Santa es tener como escenario un lugar con una personalidad enorme.
La ubicación en La Santa de Totana, en plena Sierra Espuña, ofrece un entorno espectacular para celebrar una boda en Murcia y crear diferentes ambientes durante todo el día.
Si estás buscando fotógrafo de bodas en Jardines de La Santa, Totana o Murcia, quizá lo más importante no sea preguntarte solamente cómo quieres que sean tus fotografías.
Pregúntate cómo quieres recordar tu boda.
Porque las flores desaparecerán.
La música terminará.
Los neones se apagarán.
La fiesta acabará.
Pero las fotografías permanecerán.
Y con ellas, todo lo que sentiste.
